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martes, 19 de abril de 2011

Crónica de Dora, la Jugadora

La sinceridad molesta a los idiotas y las barbies se deboran la niñez, se dijo en la timbó. El cine experimental pica en las barbas y las martas se deboran las empanadas, dijo Etchenique.

250.225.365 millones de personas en el mundo se perdieron el último encuentro etcheniquense y a pesar de eso sólo sobró una botella de vino (de la cual rápidamente nos hicimos cargo). Así que señora cyberlectora, señor cyberlector, no se sientan tan sólo en esta inter-net.

La noche del domingo nos reunimos a ver dos grandes narraciones audiovisuales: el corto brasileño "BMW rojo", que nos cedió la organización del festival de Oberá y a la cual mucho le agradecemos. El corto despertó varias carcajadas que aún retumban en la sala del LyF. Menos mal, porque después vino el largo experimental de Pinto que despertó angustias, dolores y pasiones negras. Luego de la proyeción, además de la anticipada presencia del director por parte de la organización, contamos con la presencia de Corina Romero, actriz de la película y premiada en mar del plata por su desempeño con el Pulpis de oro "rugen rugen rugen".

Hablando en serio. El director de Caño Dorado; Buen día, día y Palermo Hollywood (entre otras), nos contó su experiencia filmando esta joya del cine negro nacional, totalmente al margen de todo atisbo comercial. A muchos nos incomodó la hora y cuarto de película que nos convocaba constantemente como espectadores a reconstruir la historia semiótica y narrativamente, totalmente sugerida por el director cual Subjetiva. Junto a él, la gran actriz Corina Romero, cuya sonrisa enamora, habló de su interpretación del personaje y su extraordinaria actuación.

Cuatro días de jornada y dos hojas de guión son el soporte material de este Film que merece ser visto, pensado y debatido. Y así lo fue.

Si bien fue una jornada de ficción, ambas películas mostraron un costado documental por su gran carga de registro antropológico de los escenarios donde fueron filmados, aunque desde puntos de vista completamente antagónicos. Esa dialéctica condujo la velada.

Esperamos que la pereza se despoje de los cuerpos de al menos el 0,00001 % de los 250.225.365 millones de ausentes para el próximo encuentro, como siempre al ritmo del vino y las empanadas.

Gracias por venir y los esperamos en el próximo encuentro

¡A Campear Moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

jueves, 24 de marzo de 2011

Crónica de El discreto encanto de la burguesía

Por suerte no hubo muertos, aunque probablemente tengamos que lamentar heridos.
El dramaturgo apagaba las luces luego de la señal del muchacho de la continuidad de la frente con la nariz mientras con su mano izquierda apretaba el play del control remoto y el palo con rulos presentaba el encuentro (marra estaba sentado). Equipo en cancha, y arrancó el corto de Juan Camardella, Juan del Monte. Este film participó el año pasado de la primera muestra de cortos del Colectivo Ernesto Esteban Etchenique.
Luego, lo que sigue. Arrancó Buñuel y todos a sus asientos a disfrutar discretamente de una película ¿y ahora qué pasa, eh? se corta la película cuando pisaba un nuevo sueño surrealista. Pero con discreción se procedió a traer un nuevo reproductor, mientras los discretos concurrentes aguardaron discretamente en sus asientos. Ninguna indiscreción, quédese claro.
El dramaturgo iluminaba los cables mientras el muchacho de la continuidad de la frente con la nariz hacía magia con los cables y el palo con rulos sostenía la paciencia mediante conversaciones irresueltas y las empanadas iban desapareciendo la ansiedad crecía la película funciona íbamos por ahí PLAY.
Por suerte no hubo muertos, aunque probablemente tengamos que lamentar heridos (alguno de bala). Ya concluída la obra del español, nos entregamos a al vino y a las empanadas, nos ubicamos en la sala y conversamos.
Conclusión: "las condicionas materiales de existencia determinan la consciencia".
Micky Vainilla fue la frutilla del postre, que todo buen agasajo debe tener.

Gracias por venir, los esperamos para la proyección en la Luna. Los cohetes los paga la municipalidad.

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique
(MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Crónica del 13º encuentro

Guiso para 6 porciones: 400 grs de lentejas, 1/2 kgs de papas, 1/2 kgs de cebollas, 4 ó 5 cebollas de verdeo, 1 morón rojo, 1 morón verde, 3 dientes de ajo 6 tomates frescos. Una película, 30 personas, butacas, 1 proyector, 3 ó 4 que les guste discutir, horno y ¡vigésimo tercer encuentro de cine debate! Recetas, recetas de la vida. (Las de las empanadas no la publicamos porque tiene “secretos” irrevelables que ni el mismo Ernesto Esteban Etchenique sabe).

La Película: Persépolis

El film francés dirigido por Vincent Paronnaud, y basado en el comic Marjane Satrapi que se publicó en Francia en los 70, fue el elegido para este encuentro. Narra la historia autobiográfica de la autora desde su nacimiento en la Iran Persa (Perse -¿persa?, polis- ciudad) con la caída del Sha y los sucesivos gobiernos islámicos más y menos moderados. Su exilio a Francia, la discriminación y su regreso a Iran para reencontrarse con su familia, con sus raíces.

Persépolis está permanentemente atravesada por los conflictos culturales entre oriente y occidente, el lugar de la mujer y el las minorías desplazadas. Una animación muy bien lograda, en blanco y negro y excelentemente musicalizada.

El debate: mi hija… no sé si es la segunda o la tercera

Quizás uno de los debates más desordenados pero no justamente por ser en el que más se participó: se cerró entre tres personas que se ahogaron en sus argumentos y se perdieron de escuchar al Otro, justamente lo que se criticaba. De todas maneras las intervenciones siempre fueron bien intencionadas y comprendidas por el resto de los concurrentes.

Un eje que tuvo un interesante desarrollo fue el lugar de la mujer en oriente y occidente, que desde la primera escena de la película se pone en cuestión: una mujer europea, vestida muy elegantemente se pinta los labios en el baño del aeropuerto. A su lado la protagonista, Marjane, se acomoda el velo sobre la frente.

Para cerrar el encuentro, Violencia Rivas (Peter Capusotto y sus videos), nos dejó su mensaje “…prefiero no despedirme porque la despedidas entre los seres humanos me dan tristeza, aunque los encuentros también, porque en cada encuentro encuentro más pelotudos que festejan encontrarse con otros pelotudos en esas reunión que son un verdadero intercambio de pelotudeces buscando al pelotudo perfecto con el cual planear una viaje a las cataratas de la cácara…”

Nos vemos el 17 en el Tiempos Modernos (confirmar), el 19 en el LyF y el 21 en Café Goyheneche.

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

sábado, 21 de agosto de 2010

Crónicas (mini) de los encuentros 11º y 12º

“En el mundo hay bondad y maldad. Justicia e injusticia. Árboles y tortugas. Hay muchas cosas.” Dice uno de los aforismos más famosos de Don Ernesto Esteban Etchenique. Y en el mundo también hay demoras que no sólo tienen que ver con la policía o con las mermeladas (de-mora) jo jo jo. En fin, luego de otra introducción sin gracia vamos a repasar brevemente lo que fueron los encuentros número once y doce de Cine Debate.

Undécimo: Cuestión de Principios

… o cuestión de equipos… el debut de Etchenique en el Centro Cultural Tiempos Modernos no podía haber sido MEJOR. Arrancamos 30 minutos tarde porque nuestro amigo (y nuevamente invitado de lujo) Oscar "Flaco" Núñez quedó atrapado en una trifulca automovilistica camino al local de Vicente López. Como si eso fuera poco, la lectora de DVD yerró en la lectura de dos copias de la película y hasta en el cortometraje que teníamos preparado para la ocasión. Paciencia. Mientras fuimos a buscar una nueva copia (esta vez originalmente truchada por Bustbuster) los cocineros de Tiempos Modernos llenaron la panza de los comitentes, que comitaron casi todo lo que había en la cocina y lo bajaron con vino de la casa.

¡Llegó la copia! Y todos a sus sillas a ver la película de Rodrigo Grande basada en dos cuentos del inagotable Fontanarrosa: aparecienron en pantalla grosos como Federico Luppi, Norma Aleandro y, por supuesto, el amigo Oscar Núñez.

¡Ahh, los imponderables, los imponderables! Como ya citamos en otra entrada “si algo tiene que fallar, fallará” y como no podía ser de otra manera aquella noche, a falta de 10 minutos la lectora del DVD volvió a fallar y nos quedamos sin final… sin final de la película porque, pese a los errores en la organización (y otros que nos excedieron), las personas que vinieron al Cine Debate se quedaron a charlar sobre la película, a proponer posibles finales y a escuchar la experiencia del "Flaco" durante el rodaje.

Gracias de verdad por aguantar con estoicismo hasta final de la película (no al final final de la película) y por seguir acompañandonos en este ciclo que se esmerará en que algo no vuelva a fallar, a menos que tenga que fallar.

Duodécimo: Café de los Maestros

Acá la historia fue diferente. La segunda vez que Café Goyheneche nos recibe. Esta vez con la película Café de los Maestros, un homenaje de Miguel Kohan y Gustavo Santaolalla a los próceres del Tango que se coronó con un gran concierto en el Colón y que fue el eje de esta película documental.

"La historia de grandes tangueros de la vieja guardia quienes, convocados por un músico de rock (Santaolalla), se proponen grabar un disco para demostrar su vigencia. Esta aventura, plena de remembranzas, humor y momentos conmovedores, culmina con una presentación de los Maestros en el Teatro Colón". (Sinopsis Oficial)

Los concurrentes disfrutaron de una noche bien tanguera que otorgó el marco del lugar, la película y las interpretaciones de algunos clásicos del tango que nos regalaron dos nuevos amigos de Etchenique: Leandro y Agustín del Duo Púa Abajo.

Muchas gracias a todos los que vinieron a estos encuentros. A los viejos amigos y a los nuevos. Están todos invitados a ver Persépolis el próximo domingo en el LyF y a disfrutar de un gran guiso y las clásicas empanadas etcheniquenses.

¡A Campear moviolas!

martes, 20 de julio de 2010

Crónica del décimo encuentro

Cambia todo cambia. Y que buena noticia en la semana previa al décimo encuentro del Cine Debate etcheniquense que más personas ampliaron sus derechos independientemente de su elección arriba del colchón. Y así como todo cambia, que cambie El Colectivo no es extraño. Cambiamos los equipos (bienvenida independencia), cambiamos el vino y las tapas de empanadas. Pero lo que no cambia es nuestra pasión: las historias.

La Película

Una mujer que carga con la noticia de la enfermedad Terminal de su marido (Rudi) y que, en consecuencia, intenta hacer de sus últimos días los mejores. Visitar a sus hijos en Berlín no fue lo que esperaban, la incomunicación predomina. Nadie tiene tiempo para nadie. Ir al Báltico otorgaría quietud, pero nada parece satisfacer a Rudi que se prepara para su lecho sin saberlo. Sin embargo, un gran giro narrativo que con lucidez propone la directora del film, Doris Dörie, cambian el rumbo de la película: fallece la mujer.

A partir de allí, a Rudi se le viene la vida encima. Busca a su esposa a cada instante, en cada lugar. Su cuerpo, su presencia. Entonces viaja a Tokio, donde vive el mayor de los hijos, y el lugar al que siempre deseó ir su mujer. Allí todo se desarrolla con los tiempo de la danza Butoh, que a su mujer apasionaba.

El inminente encuentro entre Oriente y Occidente sucede cuando Rudi conoce a una muchacha japonesa que hacía poco había sufrido la muerte de su madre. Las Flores del Cerezo. Ella le enseña los secretos de la danza que tanto amaba su mujer y la sencillez de vivir.

Debate: gato montés enjaulado

Las Flores del Cerezo movilizó a casi 40 personas que desafiaron un día que parecía hostil a la concurrencia. El poético film alemán conmovió al auditorio que se animó a quedarse y debatir.

¿Cómo nos relacionamos con nuestros padres, hijos, amigos? ¿Cuánto lugar e importancia le damos a las cosas que nos apasionan? ¿Cómo nos preparamos para afrontar una pérdida? ¿Cómo seguir viviendo cuando a nuestro lado ya no está nuestra razón de vivir?

Son estas algunas de las preguntas que dejó el debate. Los invitamos a dejar sus reflexiones.

Muchas gracias por venir

¡A Campear Moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

martes, 22 de junio de 2010

Crónica del noveno encuentro

Ernesto, estreno, enteros, eternos. El cine debate es una espacio libre para el juego de las palabras. Por eso este anagrama, por ejemplo, será el disparador de la novena crónica del Colectivo Ernesto Esteban Etchenique. Estreno: porque La Estrategia del Caracol (1991) fue la primera película colombiana del ciclo. Enteros estamos quienes lo organizamos, gracias a la gran concurrencia que tuvo este último encuentro. Eternos deben ser los debates sobre cine, literatura, teatro, política, fútbol. Eternos porque son los que nos esfuerzan intelectualmente para construir un sentido del mundo con argumentos y comprender, también, al y con el Otro. Que nunca se agote. Y así nomás arrancamos “al ritmo del vino y las empanadas” incansable frase que marca el realismo mágico que le da a la vida el cine debate etcheniquense.

La Película

La Estrategia del Caracol de Sergio Cabrera es un clásico en Colombia. Algo así como Esperando la Carroza de Doria para nosotros. En una Bogotá crispada, un caprichoso empresario multimillonario reclama una antigua propiedad abandonada por su familia y habitada hace más de 50 años por personas sencillas y humildes. La lucha contra los especuladores y corruptos está perdida antes de empezar.

Pero los inquilinos de La Casa Uribe no están dispuestos a entregarse así nomás. No. Para evitar el desalojo se organizan y siguen la estrategia de Don Jacinto, un español exiliado con tendencias anarquistas y gran amante del teatro. A su vez, “el Perro” Romero, abogado y representante de los vecinos, hurga entre las leyes los huecos que le permita ganar un poco de tiempo para realizar el plan. La “lapidaria duda” gobierna las intenciones de los inquilinos de La Casa Uribe, pero la “milagrosa” aparición de una Virgen que se desprende de una mancha de humedad será la que finalmente los cohesione en su causa.

Un mosaico de personajes grotescos a lo Kusturica circulan en la película. Un travesti que define su identidad, una señora con el marido agonizando, un cura que no elude sus necesidades como “hombre”. Cada uno con su historia personal y todos unidos por una misma causa: la dignidad de un techo. Asimismo, la película construye con sutilezas una mirada crítica sobre quienes tienen el poder en la Bogotá de los 90: policías distraídos, jueces ignorantes, grandes y oscuros empresarios.

“ganamos una batalla pero aún resta todo por hacer”


Debate: ¿Público o Privado?

Los desalojos, una triste realidad de las grandes ciudades, fue el principal tema de debate. Se plantearon una serie de pares opuestos para pensar cómo estaban representados en la película: La impunidad del Poder, contra la dignidad del sometido; la burocracia de la individualidad y la voluntad de lo colectivo, la imposición de lo privado contra la negociación de lo público.

“Las leyes son maleables y siempre funcionales a quienes las escriben”, alguien arriesgó por ahí. “La emergencia de una situación generó la unión de los inquilinos, que se organizaron con sus propias leyes” también se escuchó. Quedó flotando una pregunta para reflexionar: ¿Hay que estar atado a las leyes todo el tiempo cuando una urgencia se presenta?

El debate también osciló sobre las instituciones en tensión que presentó La Estrategia del Caracol: la religión, el arte y las leyes. Cada una con su cosmovisión sobre lo que es “la verdad” y “la realidad”. Y se planteó que en el único lugar donde las tres conciliaban armónicamente era en las acciones de los inquilinos de la Casa Uribe.

Gracias a todos los que vinieron, queda el espacio abierto para las discusiones.
Nos vemos el mes que viene

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

martes, 15 de junio de 2010

Crónica del octavo encuentro

Desde la proyección de Una Jornada Particular de Scola hasta hoy pasó la fiesta del Bicentenario, Tigre le hizo cinco a River en un tiempo, procesaron a Macri, internaron a Ceratti, arrancó el Mundial, salió TimbóCultural número 4 y Etchenique se tomó todo el vino. ¿Por qué tanto suspenso para una nueva crónica pegadita el siguiente encuentro? ¿por qué los demonios del cine retuvieron este texto? No hay explicación metafísica en este anacronismo señores creyentes de las artes, simplemente que Ernesto Esteban Etchenique se atragantó de felicidad (y con una empanada) en el último encuentro. Lo que generó que se le perdieran las palabras por el paladar. Nada que un fondazo de vino no pudo solucionar. Pero Ernesto se las tragó, el hígado pateó y acá está el resultado.

La Película

El frío. Sí. Pero también el calor que le dieron a la sala las personas que se animaron a salir de sus casas para ver esta obra maestra del director italiano. Otra vez Scola, como aquel primer encuentro. Otra película que se encarna en un hecho histórico no-ficcional a partir de un documental. En esta oportunidad la visita de Hitler a Roma le sirvieron de marco para contar una historia de amor que no se desprende de la situación socio-político italiana.

Interpretada por Marcello Mastroianni y Shopia Loren, se narra el encuentro entre dos personas marginadas: el homosexual que se opone al régimen fascista y la mujer sometida. Desahogo, proyección de temores y sueños venidos a menos. Una película muy sutil y poética que busca reflejar la disconformidad y, a la vez, el autoengaño de sociedad crispada. Desde una relación amor-odio que nace, se desarrolla y muere en ese mismo día, Scola cuenta esa jornada tan particular. “No es el vecino del sexto el que odia a los fascistas, son las fascistas los que odian al vecino del sexto”, argumenta Gabrielle, que antes de marchar le regala a Antonietta un libro y una lección:

“Todas para uno y uno para todos”

El Debate: “Yo ví a los aviones pasar desde mi ventana”

Los más importante del debate, para quienes organizamos este encuentro, fue la presencia de dos testigos de los inicios de la Segunda Guerra: la primera oriunda de Nápoli, que de muy pequeña migró a Argentina y sus recuerdos flotaron sobre imágenes acústicas de los relatos de sus padres. Y la segunda, de lujo, La Nona (abuela y madre de la familia que le presta los parlantes a Etchenique). Entonces, sin titubear, la Nona se le animó a la multigeneración de disertantes para contar cómo vivió aquellos años.

Una jornada particular de cine debate, que propuso una introspección sobre nuestras raíces, a vivir en la piel de aquellos que con sufrimiento abandonaron su patria.

El que no vino se lo perdió, el que no vino se perdió el vino. Etchenique fue y se tomó todo el vino oh oh oh. Pero hay revancha compañeros. Los esperamos el domingo 20 de junio para ver una película colombiana.

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

martes, 20 de abril de 2010

Crónica del séptimo encuentro

Podríamos decir que el séptimo encuentro fue raro. Y diríamos bien, ya que la película elegida era, sobre todo, rara. “Tiene mucho ketchup” fue la gran definición a cargo del integrante más joven del debate, un niño de San Fernando que concurría por primera vez junto a su hermana y a su madre al ciclo de cine organizado por Etchenique.

La Película

Bien, dijimos que era rara, para evitar utilizar el término harto trillado de “bizarro”. Sin embargo, en Acción mutante no sería el caso, ya que en el sentido más difundido del término, lo bizarro implica la posibilidad de lo imposible. Y es que en Acción mutante todo es absolutamente posible, lo insólito puede suceder en cualquier momento y mucho puede estar librado al azar. Esta idea también se apoya en la estética de cine “clase B” que identifica a la película, pues también se encasillan como “bizarras” muchas películas del cine gore y aquellas de terror o ciencia ficción antiguas, que al carecer de los efectos especiales (como los actuales) usaban alternativas (muchas veces rudimentarias) para intentar asombrar al espectador.

Y esta utilización del término “bizarro” surge ante todo de una imposibilidad, muy genuina por cierto: la imposibilidad de catalogar a Acción mutante dentro de una escuela o estilo tradicional. En sus muchos recursos, podemos decir que toma elementos del comic, la ciencia ficción, el absurdo y la comedia negra para construir su verosímil.

La historia es, si se quiere, sencilla: una banda terrorista formada por minusválidos pretende vengarse de los ricos y guapos que hegemonizan el modelo social (cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia). El líder del grupo es el malvado Ramón, un ser sin escrúpulos que sembrará la traición dentro de la banda, con la intención de materializar su poder obteniendo una gran cantidad de dinero. Y en medio de todo esto los medios (de comunicación), que criminalizan a los terroristas en función de los intereses burgueses, sin mencionar su abrupta discriminación por lo “diferente”. También la Policía, institución represora por excelencia, que no discrimina a la hora de apuntar: simplemente dispara.

Justicia ciega, justicia en braille.
Para feos y mutilados ha empezado ya el baile.
Empalamos culturistas, quemamos gimnasios.
En la sauna se cuecen: son gusanos.


El debate: ¿de qué lado estás feito?

Esta vez propusimos una (im)precisa y re-veladora encuesta como disparador del debate. Entre las categorías planteadas por la película: Instituciones, Terroristas y Burguesía, los disertantes debieron elegir de quién estaban a favor y de quién en contra. Los Terroristas se llevaron mayoría a favor con 9 votos y 5 en contra. Las mismas cifras, pero a la inversa, las recibieron las Instituciones (policías y medios de comunicación. Mientras que la Burguesía contó con un sólo voto a favor y 4 en contra. No vamos a precisar en análisis sobre la encuesta, ya que se trató de un simple disparador para pensar los roles sociales y tratar de formar una opinión conjunta de cada categoría teniendo en cuenta sus ventajas y desventajas. Luego nos intentamos despegar de la película para reflexionar sobre quién es quién en la vida social. Algunos cambiaron de opinión, otros la reforzaron, la mayoría nos fuimos con dudas y preguntas que nos sirvan para pensar la realidad. Ese mismo pensamiento que queremos de ustedes, fieles espectadores/lectores/amigos de Etchenique, y les recordamos que ese blog sigue abierto a sus miradas.

¡Ah! Por ahí alguien mencionó, luego del debate, una interesante analogía entre los Siete locos y Acción Mutante ¿habrá leído Alex la novela de Art? Picando...

Muchas gracias nuevamente por apoyar este ciclo que apenas soñaba con el primer encuentro y casi sin pestañar ya espera por el octavo.

Nos vemos el domingo 16 para ver una de Porcel.

Mutilación obligatoria, amputación por decreto:
queda prohibido ser un hombre entero.


¡A Campear Moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique





Grx por las ftox.

Godot.

domingo, 4 de abril de 2010

Crónica del sexto encuentro

A las 20:20 del sábado 20 en el año 2020 se abrieron las puertas de la nave intergaláctica “Centro Cultural LyF”. Grata convocatoria de terrestres y ex-terrestres, que no casualmente vuelven a inclinarse hacia el encuentro, intercambio de miradas, folclore de vino, película y empanadas. En esta ocasión, un invitado lunar, Pedro Loeb, guionista de Felicidades. Su alunizaje incluyó una gran clase abierta de guión y una pequeña mención-homenaje a su amigo y director del film Lucho Bender, quien falleció al poco tiempo de estrenarse su película. Así arrancó el sexto encuentro de cine debate.

La película
Bender eligió de escenario a su Rosario natal y a Buenos Aires para contar tres historias que se multiplican entre personajes grotescos, fabulosos y no por eso irreales. Historias que no se cruzan, pero que a todas une la mirada al piso. También las une la mirada al cielo, una mirada solitaria que busca los fuegos artificiales de un efímero 25 de diciembre.

Un médico frustrado que en una misma noche conoce a la mujer más bella y al hombre más desagradable: ambos lo conquistan y a ambos abandona. Un escritor triste que emprende un viaje Rosario-Buenos Aires en el auto del animador de un casamiento familia para remendar un error del pasado. Una seguidilla de casualidades lo desvía de su camino y, en pos de su objetivo, abandona a su compañero de viaje en plena ruta y sin nafta. Un dentista que a última hora sale a comprar el juguete que le prometió a su hijo y termina como testigo de un allanamiento policial junto a un anciano con la salud deteriorada. De la absurda pesquisa participan policías corruptos y un vecino inescrupuloso, el dentista obtiene un regalo alternativo para su hijo y el viejo encuentra la muerte en una guardia. Cañita voladora fallada y brindis con mate sin agua.

Las navidades son raras. Felicidades desnuda esa presión por el mandato de ser felices en las fiestas.


Clase de Guión

Vamos con lo primero. 6.45 de la tarde del sábado, Pedro Loeb tomó su último mate para darle inicio a la primera clase abierta de guión que organizó el Colectivo. La expectativa era mucha y se notaba en las más de 20 personas/alumnos presentes. La clase abundó en varios temas, pero se centró básicamente en uno: la figura del espectador de cine. “Los guionistas no escribimos poemas, no vaciamos estados del alma”, comenzó Pedro, “no escribimos para nosotros solamente, sino que lo hacemos teniendo en cuenta al espectador”, aquel “constructor de sentido” y “dotado de una percepción determinada”.

Loeb también se refirió a los principales elementos de la estructura dramática en la narrativa clásica. Estado inalterado (o cotidianeidad inicial), punto desestabilizador, punto de giro y clímax fueron algunos de los temas elegidos para esta breve introducción, proponiendo un análisis comparativo en distintos tipos de historias (de amor, policiales, suspenso, etc).

El debate: adios y…felicidades

8.15 de la noche, luego de responder algunas inquietudes, todo estaba dispuesto para abandonar la teoría y disfrutar de una de las actividades más apasionantes de las que goza el hombre moderno: la proyección de una película...

Y después llegó el debate-conferencia. El sexto encuentro contó, además de los clásicos concurrentes, con una grata presencia de estudiantes de cine y de diseño de imagen y sonido. Esto se reflejó en la variedad de preguntas lanzadas al guionista. Pedro comenzó por confesar que fue un desafío el hecho de contar tres historias sin que se unan narrativamente. Describió el clima de la película como vaticinante de la crisis de 2001. Destacó las actuaciones de los actores y los espectadores pudieron descargar sus dudas sobre la forma que se eligió para resolver las historias. El guionista regaló otra confesión “no buscamos golpes bajos, sino que intentamos resolverlos de modo que no impacten al espectador”. Y así siguió la charla hasta pasadas las 23. Pedro se encargó de saludar uno por uno a los concurrentes, se llevó un afiche del cine debate en el bolso y prometió una nueva visita en el futuro.

El Colectivo vuelve a agradecer a todos los vecinos que se acercaron a participar de este espacio. Nos comprometemos a mejorar el sonido para el próximo encuentro el 17 de abril.

¡A Campear moviolas!


Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

domingo, 21 de febrero de 2010

Crónica del quinto encuentro

Pasó el quinto encuentro, el primero del año, y el vino y las empanadas cedieron un poco de su habitual protagonismo a dos invitados de lujo: los churros y Oscar “Flaco” Nuñez -protagonista de Buena Vida Delivery (2004) y un gran amigo del Colectivo Ernesto Esteban Etchenique-. Por primera vez, también, el cine foro se desarrolló un sábado y, para completar esta introducción plagada de numeraciones, el film de Leonardo Di Cesare fue la segunda ficción argentina del ciclo.

La Película

Desde el comienzo nomás, Buena Vida Delivery refleja un malestar para los espectadores: las repercusiones de la crisis de 2001, tan cercanas como lejanas. Di Cesare recurre a las relaciones privadas para representar a una sociedad quebrada: Hernán, un joven que trabaja en una empresa de mensajería, se enamora de Pato, una chica del interior empleada de una estación de servicio. La familia de Hernán, como tantas otras, huye a España echando culpas a la crisis económica y deja al protagonista solo en la casa. Del mismo modo, la familia de Pato emigra de Mar del Plata en busca de la (pseudos)prosperidad porteña.

Donde come uno comen diez. Hernán le ofrece una habitación de su casa a Pato e inician una dulce relación que, a medida que avanza, confluye en una serie conflictos que le imprimen al film un estilo tragicómico: la familia marplatense se instalan en la casa del joven mensajero, primero por un día, después por dos, tres, cuatro… pero Di Cesare ofrece un ingenioso giro en la trama, los padres de Pato, principalmente Venancio (personaje que representa el flaco), no se quiere abusar de la bondad del joven y, convencido de su iniciativa, instala en su casa una fábrica de churros para dar trabajo a propios y ajenos.

Como unidad temática, el film ofrece una desgarradora mirada sobre la relación del hombre y la propiedad privada. En momentos de crisis, la urgencia no intelectualiza procesos y golpea la puerta de tu casa. Hernán lo vive sumergido en una absurda desesperación celosa que lo lleva actuar de un modo irreconocible: golpes, armas y desalojo.

¿No hay más valores en esta sociedad, mas allá de lo material, que puedan conducirnos a eso que perseguimos continuamente y que llamamos felicidad?

El debate: la lucidez del bohemio

El retador de ochenta pirulos, Oscar “flaco” Nuñez, se subió al ring. Los más de cuarenta espectadores, de mirada afilada, escuchaban atentos al actor. El primer golpe no tardó en aparecer: “Usted no puede meterse así en la vida privada de las personas”. El flaco retrocedió, pero para tomar un traguito de vino. “Discúlpeme, pero cuando usted enciende el televisor ¿no están haciendo lo mismo que yo?”. El argumento era discutible, pero muy convincente. Lo importante es que le otorgaba un respiro momentáneo.

La contienda se dirigió a la reflexión sobre el Otro y la construcción de sentido. “Uno puede preguntarse cómo un tipo se tira en la calle a tomarse un tetrabrick. Y bueno, si tuviera más plata probablemente iría al psicoanalista, ¿qué quiere que haga el tipo que tiene sólo dos pesos en el bolsillo? Se compra un tetrabrick”, dijo el flaco y agregó: “Lo que pasa es que ya nadie piensa en el otro. Si alguien se tira abajo del tren no se piensa porqué lo hizo, sino en que me cagó el presentismo. Se mató para joderme a mí ese hijo de mil puta”. Las risas provocadas distendieron el ambiente. “Nadie piensa que quizás ese tipo dejó atrás una familia. Porque Venancio tiene que educar a su nieta, él no es un mal tipo”. Actor y personaje se desdoblaban. Quizás era mejor así.

“¿Usted señora cuanto tiempo cree que tardaría en aprender japonés? Los chicos en Japón lo aprenden en dos años… ¡Claro! Si hablan todo el día en japonés cómo no van a aprender”.

“Si un tipo se pone un sobretodo, un gorrito y una bufanda un día con el calor de hoy, lo encierran en un manicomio. Ese tipo es peligroso, mañana viene y te mete un tiro. Esto es consecuencia de una determinada manera de razonar. La causa es el calor y el efecto es abrigarse. Pero justamente ese es el problema, nosotros evaluamos los efectos, cuando tendríamos que prestar más atención a las causas”.

El debate siguió a pesar de que el buffet quedó vacío. Las luces de la sala del LyF se apagaron y afuera los concurres continuaban la conversación. El flaco saludó a cada uno de los presentes, que en este encuentro se dieron el lujo de cambiar de punto de vista para pensar una película y se ubicaron desde su realización. Gracias a Oscar Nuñez por su gran predisposición y a los vecinos que invariablemente acompañan este ciclo. Volveremos a cruzar miradas el mes que viene.

¡A campear moviolas!


Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

lunes, 28 de diciembre de 2009

Crónica del cuarto encuentro

El cuarto encuentro del cine debate fue un (antiguo) estreno. Por primera vez en el ciclo una película argentina buscó la mirada de los presentes. Por primera vez, también, se cambió de escenario: Café Goyheneche. Sur (1988) de Pino Solanas dió forma a un domingo arrabalero. No podemos afirmar, en este caso, que fue el azar quien reunió los ingredientes de una tarde nostálgica: el tango, el café, los farolitos, los ideales. Sino la necesidad de volver a probar de este guiso de generaciones que está por atravesar la primera década de los dos mil: ¿y cómo estamos hoy?

La Película

“San Juan y Boedo antigua, y todo el cielo, Pompeya y más allá la inundación...” sólo magia se puede esperar de una película que arremete, de arranque nomás, con el tango de Manzi interpretado por Goyeneche. Y Solanas se hizo cargo de ese desafío: azules y blancas las primeras imágenes del regreso al barrio de Floreal luego de estar siete años detenido en un penal de la Patagonia. Bien al sur.

Realismo mágico que mezcla atisbos kafkianos para contarnos una historia que aún hoy sigue abierta reclamando Memoria, Verdad y Justicia. “Sur, paredón y después... Sur, una luz de almacén...”. Un barrio fantasmal se le aparece al personaje interpretado por Solá. También se le aparecen los espectros de los vencedores vencidos que lucharon POR (y no en contra de nadie). “Ya nunca me verás como me vieras, recostado en la vidriera y esperándote”.

El pragmatismo sur-real de Solanas se divide en cuatro partes que narran un regreso: La mesa de los sueños. La búsqueda. Amor y nada más. Morir cansa.

Una historia de amor. O varias. Como para no olvidar que las personas estamos cargadas de sentimientos dispuestos a rociar la tierra. Y que también nos traicionamos, pero de amor, permitiendo que la ira nos invada en momentos de desesperación por la percanta que me amuró. Justamente ahí, en los sentimientos, es donde está la vida. Por más encerrados que estemos la autonomía es la que nos va a mantener en pié. Diciendo: no. Gente que habla con el corazón, como Manzi: “Nostalgias de las cosas que han pasado, arena que la vida se llevó pesadumbre de barrios que han cambiado y amargura del sueño que murió”.

Debate: cansados de los muertos.

El blanco de tregua, una tregua cansada, que cuelga flameante y boba sobre los barrios del sur de la ciudad. Los papeles que alguna vez gritaron igualdad y una moto que traza la huída. Una generación desaparecida en los paredones clandestinos. La búsqueda incansable de la familia, los amigos, los compañeros; todos ellos, indómitos, no resignan el aliento en la lucha. Pero al final nos cansamos. Y el amor, por más cursi que pueda sonar, por más que sea el eterno lugar común de toda la poesía moderna, seguirá siendo el epicentro de energía que hace girar el mundo.

La mesa de los sueños pide la cuenta y no le quedan monedas para la propina. Ya no soporta su última curda ¿Será la nueva generación la encargada de ocupar la cocina para que coman todos los que hace siglo se quedaron en la puerta? Habrá que develar lo velado, seguir recordando (dando cuerda al corazón), pensar en la historia, y en el presente “¿no ves que vengo de un país que está de olvido, siempre gris, tras el alcohol?...”

Nuevamente gracias por acompañar este joven ciclo. Les deseamos muy felices fiestas y esperamos que el próximo año los encuentre preguntandose ¿Y ahora qué hacemos con todo esto?

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Crónica del tercer encuentro

Machuca (2004) fue, en este caso, el film chileno que dió lugar a la interesantísima convocatoria en el ya tradicional escenario del Centro Cultural LyF. Sí, decimos "interesantísima convocatoria" y no por la cantidad, sino por la calidad del público que eligió compartir la tarde del domingo, con cine y debate al ritmo del vino y las empanadas. Tarde que cobró su cuota de emotividad, por momentos dramática y por momentos terrible; son estas, las propias definiciones de algunos de los espectadores que se animaron inclusive a decir "¡Que película para un domingo!", y era cierto. Pero al final, más allá de los estados personales, descubrimos que siempre es positivo el encontrarse y compartir una mirada colectiva hacia la reflexión.

La Película

La historia de Pedro y Gonzalo dirigida por Andrés Wood supo conmover, y no desde la sensiblería de mercado, sino desde la proyección alternativa de una realidad social y política (Chile 1973) contada a través de la mirada de estos niños, desde lo más genuino del hombre, hacia las miserias de una sociedad que no se anima a contener.

El gobierno de Allende, impulsado desde la Unidad Popular -compuesta por partidos y agrupaciones de izquierda- fue un acontecimiento único en la historia del siglo XX. "Algo insólito", en palabras del propio Fidel Castro. La militancia y la identificación del pueblo chileno con su propuesta fue trasladada a las urnas y golpeada unilateralmente por la CIA, Pinochet y gran parte del cuerpo militar de Chile.

El film transcurrió mediante del rostro expresivo de Gonzalo, de sus ojos siempre testigos de los acontecimientos familiares, sociales y políticos. Lo externo como internalización, como la construcción precoz de una personalidad en función del descontrol social, donde los valores se ponen constantemente en tela de juicio.

"¿Cuándo nos atreveremos realmente a hacer un cambio profundo?"

Debate: Ni peras, ni manzanas

El debate se inició, retomando el concepto de habitus señalado por el sociólogo francés Pierre Bourdieu. Interesante introducción para pensar que uno no llega al mundo para amoldar sus propias necesidades, sino que existen realidades históricas que nos anteceden y que condicionan y/o limitan nuestro modo de ver o significar el mundo. El habitus entonces, puede pensarse como aquellas estructuras estructuradas, que funcionan como estructuras estructurantes; es decir, la bisagra que nos construye como un ser social y que están instituídas históricamente por la sociedad. El habitus es inconsciente, no es un "yo conozco" o "yo sé" y luego actúo, sino más bien, es un "yo no sé porqué, pero funciono": ¿Hay traición por parte de Gonzalo? ¿Se puede afirmar que la relación de amistad nunca fue genuina?

Esta propuesta teórica sirvió como disparador para indagar acerca de la posición que nos toca jugar a cada uno en el marco de la sociedad actual: "Somos clase media, y no podemos escapar". Hay que hacerse cargo y no mirar al costado; ni peras ni manzanas, pero todos tenemos algo de las peras y algo de las manzanas, es esta misma condición social que nos permite juntarnos un domingo por la tarde a pensar la realidad: no es poco.

Como eje de debate y reflexión, también vale destacar la recomposición del concepto gente, enunciado como algo abstracto, al cual todos siempre referimos y nos exceptuamos del término. Hablar de "la gente" como "los otros " es no hacerse cargo de las acciones individuales, que claramente impactan en la conformación de una sociedad.

El debate dio para mucho, y aún queda mucho por construir. La idea no es sólo encontrar respuestas, sino irse con varias preguntas.

¡Muchas gracias otra vez por abrirse al espacio del cine reflexión!
Esperamos sus comentarios y nos estamos viendo en el próximo encuentro a definir.

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

martes, 20 de octubre de 2009

Crónica del segundo encuentro

Lo extravagante y lo grotesco convirtieron este nuevo encuentro en un auténtico carnaval de miradas y risas. La sala del LyF se volvió a llenar de vida y fue el marco ideal para la reflexión y el debate que despierta una película. Gato Negro, Gato Blanco (1998) de Emir Kusturica fue la protagonista de una tardenoche de madres en la que nuevamente participaron más de 30 personas. Al vino y las empanadas, una costumbre del ciclo, se le sumaron una nueva disposición del espacio para el debate con sillones, mesas y velas.

La película

Luego de la muerte del líder comunista Josip Broz Tito, que gobernó Yugoslavia durante más de 30 años, el mundo se preguntaba sí el país balcánico le sobreviviría. Asolado de guerras y en plena decadencia, se consolidaron los matices culturales/religiosos y el avance de la globalización capitalista en la región. Kusturica se hace cargo de ese presente y realiza su propia lectura a partir de una cosmogonía, realista y mágica, de personajes carnavalescos en la que proliferan los pares opuestos: negro y blanco, altos y bajos, libertad y opresión, miseria y ostentación.

Gato Negro, Gato Blanco es una historia satírica, vertiginosa y llena de arabescos donde el juego figura-fondo nunca es casual. Estos auténticos reyes de la miseria nos sirven un banquete de metáforas festivas y carnales: dientes de oro en dentaduras picadas, un cerdo que se come un auto Trabant -fabricados en Alemania del este y de los más baratos-, músicos atados a un árbol.

Tres generaciones a travesadas por la tradición y las costumbres, y en constante tensión con la (pseudo)necesidad de acumulación de dinero/poder, se disputan legitimidad social. Inmiscuidos en esa lógica que se sobrepone en todas las relaciones (y que parecen no entender) nos regalan un guiño metadiscursivo de Casa Blanca de Michael Curtiz:

“Louis, creo que este es el comienzo de una gran amistad”


Debate: el cuerpo grotesco

El debate volvió a contar con una muy buena presencia. Vasito de vino en mano, las diferentes miradas se encontraron y se animaron a dialogar. Muchos disertantes manifestaron la sensación de una sociedad en proceso de transformación que transmitieron las caóticas escenas de la película. Hubo menciones a lo grotesco, la música y a las ocurrentes metáforas que con sensibilidad y lucidez creó Kusturica. Por ahí se escuchó una interesante analogía con Esperando la Carroza (1985) de Doria y se relacionaron pasajes de El Principito de Saint-Exupéry.

Una de las intervenciones más destacadas trazó una semejanza con un análisis que hace el pensador ruso Mijaíl Bajtín de las novelas Gargantúa y Pantagruel escritas por François Rabelais en el siglo XVI. “En el carnaval se veía a la gente que normalmente estaba dividida por las barreras de casta, propiedad, profesión y edad, como un todo. Un sentido único del tiempo y del espacio hace que las personas se sientan parte de la colectividad, así como la inmoralidad está asociada con su continua muerte y renovación”.

Gracias al debate, muchos descubrimos otro guiño de Kusturica a la Edad Media en el final del film. “Uno de los métodos más efectivos para limpiarse la caca del culo en ese época era usando plumas de ganso”, en alusión a la escena en que Dada se cae en un pozo, utilizado como retrete, y se limpia con el ave.

Como cierre, una de las madres compartió una linda y sincera reflexión: “me encanta escuchar tantas miradas diferentes de la película”. Esa es la esencia del Cine Debate. Su participación le da vida a este ciclo que emprendimos a pulmón. Gracias por su desinteresada presencia y esperamos ansiosos sus críticas a la película, comentarios y propuestas. Hasta la próxima.

¡A campear moviolas!

Colectivo Ernesto Esteban Etchenique

martes, 22 de septiembre de 2009

Crónica del primer encuentro

La sala del LyF se llenó de risas y aplausos en el primer encuentro de Cine Debate. La gran obra de Scola Nos habíamos amado tanto (1974) fue la excusa para que lo cotidiano pueda cortar la costumbre de un domingo “más”. Devino el presente y así, entre vino y empanadas, alrededor de 30 personas acompañaron e intercambiaron sus miradas sobre el mundo a través de la historia de Antonio, Gianni, Nicola y Luciana, entre otros personajes.

La película

El film utilizó como excusa la amistad de tres hombres que se forja en la resistencia del avance del fascismo en Italia: retrato de un ideal y hambre de transformación social. Luego; una mujer, la tentación de una vida de abundancia, los ideales inquebrantables, las miserias y las desilusiones son los misiles de un constante ataque a su amistad y gestadores de desencuentros. Pero la casualidad, ese ingobernable azar que el hombre jamás apresará, los vuelve a encontrar en nuevos escenarios.

Scola reconstruye el tiempo en este relato con un enfoque histórico y metadiscursivo. Recupera obras clásicas como Los Tres Mosquetros, de Dumas, y películas de grandes directores italianos como De Sica (Ladrón de Bicicletas) y Fellini (Dolce Vita) que vehículizan narrativamente los conflictos entre los personajes. Scola hace cómplice al público, todo el tiempo sabe como va a terminar la historia, su genialidad está en el modo de resolverla. Y nos deja una lección: no se trata de fines, sino de medios.

“Íbamos a cambiar el mundo, pero fue el mundo el que nos cambió a nosotros”

Debate: género y generación

La noche fue completa gracias a que la mayoría de los presentes que se animaron a quedarse en el debate. Se deslizaron interesantes argumentos sobre la vigencia (o no) de la historia que contó Scola, sostenida por los ideales de una generación que intentó cambiar el mundo y que, pese a las persecuciones ideológicas y físicas, todo el tiempo se renueva. En ese sentido hay un dato contundente: más de la mitad de la población mundial aun vive en plena pobreza.

Otro eje del debate fue las relaciones de género. Al menos tres generaciones reflexionaron sobre experiencias propias y ajenas en un mundo recortado por los hombres. “El error es pensar que la mujer ‘exitosa’ es la que ocupa el lugar del hombre y no que tiene una autonomía y una independencia que le es propia”, fue una de las intervenciones más interesantes que se escucharon en la sala del LyF.

Además, hubo intervenciones que aplaudieron una mirada hacia atrás en el cine para correrse de la lógica de la constante novedad, reflexiones sobre la relación del hombre con la naturaleza y analogías de familias italianas, argentinas e italoargentinas.

Gracias a todos por su presencia y su participación. A su disposición el blog para cualquier consulta o crítica (a nosotros o a la película). Hasta la próxima.

¡A campear moviolas!


Colectivo Ernesto Esteban Etchenique